El cielo nació en Buenos Aires y yo también.

Este es el último vlog que escribo desde Milano y todavía no termino de caer. No me salen mucho las palabras, o sí, pero me salen como pueden o hasta medio guionadas. Quiero escibir y decir muchas cosas, pero a veces siento que tengo que decidir entre si estoy contenta o triste, y la verdad es que estoy de todo un poco. El cuerpo ya es otra cosa. La revolución es total. 

Ya empecé a armar las valijas, a tirar folletos y cositas que junté en el último tiempo, a mirar mi ropa y encontrarme sintiendo que mucha ya no me representa. Estoy un poco nostálgica, con dudas, con frío, con ganas de ir al calor. Quiero que el tiempo vuele y, al mismo tiempo, que pase muy muy lento. Me vengo despidiendo hace rato, preparándome como puedo, pero nada de eso sirve cuando estás cerca de subirte al avión o cuando alguien te dice algo que te toca justo ahí. Es raro, es loco, es un poco mágico. Me siento en año nuevo. Hay algo en despedirse que te acomoda sin que lo pidas. Y escribir también: la escritura organiza la desesperación, siempre.

Hace unos días me fui a Londres a visitar a Anji, una amiga del máster con la que terminé trabajando todo este año. Fue hermoso: me mostró sus lugares, su casa, su forma de estar ahora. Se hacía de noche a las cuatro de la tarde, pero la calidez no faltó. El último día, desayunando, me recomendó un libro; fuimos a su librería preferida a comprarlo y, antes de irme, mientras cerraba mi bolso, ella me escribió una dedicatoria muy linda. En una parte dice: “Europe is losing a special one, but Argentina is calling you home.” Muy acertado. 

Es una sensación interesante la de volver a casa sin dejar de sentirte un poco como una extraña. Es loco porque se siente que estoy yendo de casa a casa, pero sabiendo que ya no soy exactamente la misma en ninguna de las dos. El otro día soñé que argentina quedaba mas cerca de europa, algo en mi creería que esa seria la solución perfecta en este momento. Tener mis mundillos mas vecinos. El pan y la torta. Pero bueno tampoco le puedo pedir tanto al mejor país del mundo. 

Ya estoy armando planes para Buenos Aires y siento que una parte mía ya está allá. El cielo nació en Buenos Aires y yo también. Los amo, les deseo un buen fin de domingo y que arranquen la semana y diciembre con toda. Ténganse paciencia y tomen agua. Los amo, Jo

Una respuesta a “El cielo nació en Buenos Aires y yo también.”

  1. Qué linda amiga, te esperamos!!!!!!

    Me gusta

Deja un comentario