Hola, a veces me acuerdo de que me gusta escribir, que me hace bien, que me ayuda a bajar un poco toda la locura que soy y que me rodea, lo que me pasa por la cabeza y también por el corazón. Tengo que admitir que me angustia pensar en las palabras que se perdieron, que quedaron a mitad de camino, en un pensamiento o en una conversación de borrachos. Siempre me gustó buscar las palabras, no siempre las usé. A veces me hacen sentir torpe o me dejan muy expuesta. No sé, vengo a volcar un poco de este último mes en algunas, o muchas palabras, veremos qué sale.
“Jose, ¿te venís a Venecia con nosotros? Decinos si querés ir en tren y de estos hoteles cuál sacamos.” Así empezó lo que terminó siendo mi primer viaje de trabajo, a Venecia, cuatro días con todos CEOs del mundo del arte. Hice un chiste, el director de la Biennale se rió y me dijo: Brava. Yo, realizada, me presenté en el retiro como una intrusa después de que uno de los dueños de un fondo de inversión fuera del sector cultural dijera eso, en la cena me saludó: Hola, intrusa número 2. Otra realización, jajaja, cosas pequeñas pero enormes. Estuve sentada en la misma mesa con gente que la vivió de verdad. Muy inspirador. Pellízcame y dame trabajo.
Aprendí que estar expuesto al arte te hace más creativo, vi que la generación que hoy maneja los lugares a los que me gusta o me gustaría ir no entiende ni un poco a la nuestra, me pregunté qué pasa cuando no sabés qué vas a ver pero igual vas, pensé en cómo la cosa material nunca termina de ser tuya pero las vivencias y experiencias sí. Me enteré que en la Biennale solo venden la revista impresa, nada online, me pareció cute, también fue lindo ver cómo todos tenían familias y parejas y pensar que se puede, me dieron ganas de volver a mis días de chica de ciencias sociales y escribir papers sobre todo lo que vi, escuché y absorbí, me enamoré tanto que me quedé una noche más en un hotel, fui a ver el atardecer, a comer pizza, tomar vino y pasear por los canales, reina total.
Seguimos con el lanzamiento de Che Spazio, mi proyecto con Clari, qué loco cómo todo se va acomodando, no sé, moviéndose. Me doy cuenta de que creo que estaba esperando la excusa para jugar a ser designer a mi manera, hasta me compré un iPad para cumplir el sueño americano, estoy tan delulu que cuando lo compré le dije a la vendedora que lo quería usar para hacer designs, claro, ella se subió con toda y me quiso vender mil cosas, el personaje se me fue un poco lejos jajaja. Terminé comprando el más básico, creo que la desconcerté. Yo me desconcierto viéndome en esta, el productor está cumpliendo los sueños del personaje principal, como sea. Con el lanzamiento vinieron un montón de signos de pregunta, este viernes hacemos el primer evento. Creo que mucho se va a responder solo. Esperemos.
Nos fuimos a Miami. Sin palabras. Fue como estar en otro paréntesis de mi vida. Vi mucho; a mis amigas, a una amiga casarse, a otra con su hijo, fuimos a ver a Boca, pasé por esos lugares que de chica conocía, me encontré con un compañero del colegio y me di cuenta que no lo veía hace fácil tres años, vivimos la vida de rich moms e hicimos carpool karaoke y pasamos por todos los géneros. Una frase que no paramos de decir fue “no te desayunes la cena,” viajar en junio, en la vida adulta, es medio confuso. No tardamos en agarrarle el gustito y para sorpresa de nadie ninguna se quería volver, estaba para quedarnos ahí.
La vuelta fue eterna, viajé como 24 horas, llegué a Milán. Arde Milán. Hace mucho, mucho calor. Me molesta que me esté poniendo monotemática con eso, como las viejas, pero es real, no puedo vivir tranquila porque sólo pienso en la gota que me va a caer, al aire lo voy regulando porque me da miedo lo que se viene a fin de mes e intento hacer salidas obligatorias para no enloquecer. Se fue Cali y toda la semana fue despedirla, qué doloroso pero qué hermoso, comimos juntos todas los días con un grupo parecido pero en distintos lugares, tomamos cerveza y nos abanicamos un montón, lloramos, claro. Vi uno de los partidos de boca en una de las comidas, si, con mi celular apoyado en una de las botellas, claro. Mi lóbulo frontal desarrollado hace que no sea tan grave el convertirme en todo eso que siempre odie.
La temática de la última semana fue pensar qué lugar ocupan las personas en nuestra vida, ¿alguna vez las despedidas se hacen fáciles? No sé, lo que sí sé es que hay que ser agradecidos por tenerlas. Si la amas, dejala volar, como dicen los de Intoxicados. Sí, estoy muy romántica últimamente y diciendo mucho no sé, tambien.
Se termina junio y arranca julio con la inauguración de Che Spazio y la llegada de familia a Italia. Lo que significa arte y playa chin chin. Tengo muchas ganas, pero no quiero desayunarme la cena porque estamos vivos hoy y es lo único que tenemos al final. Este blog quedó medio caótico pero mejor eso que nada. Es parte de la búsqueda, no cierto? Unas ganas de ser una Kardashian en el casamiento de Jeff Bezos igual. Ténganse paciencia, ríanse lo más que puedan y brillen, los amo. Awante boca. Jo.

Replica a Ari Cancelar la respuesta