Se hizo primero de mayo, e inmediatamente entró la felicidad porque era feriado (que aca en italia no sobran) y desconcierto porque me di cuenta que no había hecho blog de Abril. Desde que me mude, fue el primer mes sin blog. Abril huérfano. Y, si hay algo que disfruto de escribir el blog es poder sentir el gustito, o la sensación de las cosas una vez más. Y abril quiero volver a sentirlo todo. Me gustaría decir que fue una decision artística curatorial, pero no, simplemente me olvide. Obvio que como loca que estoy me cuestione mis prioridades y cómo se me pasó. Hoy más calmada entiendo que en el intento de hacer miles de cosas, no llego a hacerlas todas. Básico si, difícil de entender, tambien. Hermana, la vida sigue.
Como decía, abril se pasó. Rápido e intenso.
El año pasado me enamoré. De algunos personaggi, si. Pero más que nada de Design Week. Este año estaba ahí, trabajando. Todo fue de película. Una semana conviviendo con diseñadores en una casona a las afueras de Milán. Aprendí mucho de las personas que conocí. Sergio, el casero de la casa de toda la vida, me contó todos los secretos y los escondites. Los diseñadores me explicaron mil veces los procesos y como hacen sus piezas. Me pregunte porque no elegí estudiar diseño. Más de una vez. Me preguntaron si era diseñadora. Más de una vez. Que halagazo. Mis compañeros me hicieron reír. Probamos todos los cafés y focaccias del pueblo. Melissa, la del bar, una italiana del sur, me ponía todo el álbum de paco y cato, y me avisaba cada vez que veía a alguna persona cantando. Conocía a nathy peluso tambien, una genia. Así, mil cosas. No tengo mucho más para decir, soy una agradecida, me sentí en el lugar correcto en el momento correcto. Mi trabajo no era nada muy sofisticado, pero estar ahí y empaparme de todo eso, se pasó.
Para hacerle honor a su nombre fui a madrid a la calidez de mi amiga personal abril chiquita. Llegué, empezamos la pijamada y me dio alergia el gato de Osiris, la amiga de abril. Al parecer los gatos europeos tienen algo. O, yo tengo algo. Estuve todo el resto de los días enferma. A ver, el gato solo apuro un poquito el trámite, porque venía sosteniendo mucho y llegar a madrid, digo a abril, fue como llegar a casa. Mi cuerpo se relajo. Pero nada impidió; tomar vermut, ir al reina sofía, ver a las amigas de la chiqui, ir al parque y catar todos los cafés de la ciudad.
Podría seguir este orden cronológico que me plantee al principio del blog. Pero me parece poco genuino. Siento que el tiempo últimamente es como un chicle, esos que estiras y estiras. No sé por qué. Es la imagen que se me viene. Esos chicles rosas que tienen sabor a metal. Si alguno sabe a qué se puede deber me lo deja en comentarios. Como me parece un chicle, tambien me parece algo resbaloso, escurridizo. Que estoy con un poco de ansiedad, seguro si. Creo que mi luna en tauro busca constantemente raíces y estabilidad, y la vida me dice; amor salí a la cancha. Está buena la cancha, hay momentos donde le agarró el gustito y momentos donde me parece mucho. Estoy en constante negociación con ordenar y fluir, a las piñas haciéndome amiga de las contradicciones.
En Milan llegó la primavera y hay mucho polen volando por los aires, es un poco apocalíptico todo. Con Clari lanzamos Che Spazio, un proyecto que veníamos cocinando desde el año pasado. Les juro que estoy intentando tomarme la vida como un juego. Les juro. Últimamente tengo la necesidad de que me pellizquen, porque sin buscarlo tanto estoy llegando a lugares que nunca imagine, pero que se sienten muy bien.
En mi chat personal me empecé a mandar el emoji de la aceituna cada vez que extraño casa. Y si, aguante todo el arte y las oportunidades que se me están abriendo pero aguante tambien estar en un sillón con tus amigas. En tu casa, con el grito de; a comer. Y en todos esos lugares que dan calorcito. Que acá los busco pero se esconden o son efímeros. Todo se siente más efímero. Creo que así se supone que se tiene que sentir vivir en el presente y en esta vida adulta. No lo sé, soy muy soñadora o naive y creo que existe ese mundo donde todo se une. Veremos.
Pero bueno, ahora en un rato estoy yendo a un evento de asado argentino en mi vinería preferida. Es domingo, hay sol y esto es en un jardín. Voy con todo un grupo latam. La vida me sonríe. Asi que mejor loca firme que cuerda floja. Ojala ustedes coman rico tambien. Que tengan una linda semana, ténganse paciencia, los amo Jo ❤

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