Sostener sin apretar

Son las 11 pm. Siendo mi anteultima noche en argentina, después de haber roto el récord de llanto en todo el mes, hoy estoy muy tranquila. Cansada, va mejor. Ya casi termine las valijas. Casi, porque cerrarlas todavía me es fuerte.

Ojalá toda esta jodita de Milán salga bien, porque acabo de vaciar mitad de mi placard convencida de que se viene una “New era”. Me estaba costando hacerlo, necesité de un ayudin de mi madre leonina. Después, escuchando Wrecking ball de fondo entré. Tan tranquila no estaba al final. Entre doblado y doblado termine haciendo una playlist, le puse “mi funeral”. No me banque el silencio de la limpieza.

Son las 13 pm. Ahora las cosas cambiaron. Es así, últimamente en cuestión de horas todo cambia. Nada se pierde, todo se transforma, bue. La playlist hace más sentido, esta nublado y ya no queda otra que cerrar la valija. De tranquila no quedo ni la t. En 24 horas voy a estar arriba del avión. Ya no difiero entre lo que me hace bien y mal. No entiendo nada. Solo estoy. Esperando. Quiero que se frene el tiempo o que meta x2. Pero qué pase algo. En mi cuerpo hay una revolución pero yo quiero comer milanesas con papa y huevo. Tambien quiero tomar un fernet de litro y escuchar la marcha peronista. Quiero ver a mis amigas pero quiero estar tirada en mi cama con Lola. Quiero tantas cosas. Acaso me estoy preparando un poco para la muerte? Dicen que vivir es eso.

Mi abuela me dijo que sostenga sin apretar y mi abuelo que los italianos son mujeriegos y mentirosos. Al final, entre tanto cambio, hay cosas que nunca cambian. Amén

Deja un comentario